Jaimito llega de jugar al fútbol y está súper contento. Y le dice a su padre:
– ¡¡Papá, papá, jugué el mejor partido de mi vida!! ¡¡Marqué tres goles!!
– Qué bien Jaimito. ¿¿Y cómo quedasteis??
– Pues perdimos 2 a 1.