En Navidad Luis va al Polo norte con Santa Claus y le pide:
– Quiero una mama buena.
Al día siguiente Luis toca a la puerta y le abre su mamá. Entonces Luis regresa al Polo norte y le reclama a Santa:
– Yo pedí una mamá buena, y Santa responde:
– Tu mamá ya es buena.
Entonces Luis dice:
– Sí claro, tú lo dices porque a ti no te regaña.