En la oficina, un compañero de trabajo se dió cuenta de que uno de sus amigos, que siempre había sido conservador en su comportamiento, estaba usando aritos, y le pregunta:
– No sabía que estabas en esa onda.
Y él le contesta:
– Bueno, no es gran cosa, son sólo unos aritos.
– ¿Y desde cuando vos usás aritos?
– ¡Desde que mi mujer encontró uno en mi auto!